- Las piscinas sin juntas no son una moda pasajera, sino la consecuencia lógica de una evolución en la forma de proyectar el espacio exterior.
- La búsqueda de continuidad, integración y pureza formal exige soluciones técnicas capaces de acompañar al diseño sin comprometer prestaciones.
- Stone Feel Pool se sitúa en ese punto de equilibrio entre arquitectura y técnica: un sistema continuo, mineral, antideslizante y preparado para el contacto permanente con agua, que permite materializar con rigor constructivo la piscina contemporánea que hoy demandan arquitectos, diseñadores y usuarios finales.
Tradicionalmente, la piscina se ha concebido como un elemento claramente diferenciado dentro del espacio exterior: un vaso revestido con piezas cerámicas, delimitado por coronaciones visibles y separado funcional y visualmente de las playas y zonas anexas. Ese planteamiento, eficaz desde un punto de vista constructivo, ha quedado progresivamente superado por una nueva forma de entender el diseño exterior, impulsada por arquitectos y diseñadores que buscan continuidad, pureza formal y una relación más fluida entre arquitectura, paisaje y uso.
Sin embargo, a lo largo de los últimos años se ha producido un giro evidente hacia una estética limpia y minimalista, donde el protagonismo ya no lo tienen los materiales fragmentados ni los despieces repetitivos, sino las superficies continuas, calmadas y visualmente homogéneas. Y dentro de esta tendencia, las piscinas sin juntas se han convertido en una respuesta coherente a las exigencias del diseño contemporáneo: planos continuos que eliminan el ruido visual y refuerzan la percepción de orden, amplitud y sofisticación.
Un cambio estético que va íntimamente ligado a la integración con el entorno. La piscina deja de ser un “objeto” dentro del jardín para pasar a formar parte del lenguaje arquitectónico global. El mismo material puede envolver el vaso, prolongarse por la playa perimetral y conectar con terrazas, soláriums o zonas de estar, creando una lectura unitaria del espacio. La continuidad material favorece una transición natural entre interior y exterior, especialmente en viviendas contemporáneas donde los límites entre ambos ámbitos se diluyen.
La eliminación de juntas y cortes visuales juega un papel clave en esta evolución. Las juntas, necesarias en sistemas tradicionales, generan una retícula que interrumpe la lectura del plano, acumula suciedad y condiciona el envejecimiento estético del conjunto. Al prescindir de ellas, el revestimiento se comporta como una piel continua, donde el agua, la luz y el entorno se reflejan sin interferencias, reforzando la sensación de lámina de agua integrada en la arquitectura.
De forma natural, este enfoque conduce a la continuidad entre vaso, playa y zonas anexas. Desde un punto de vista proyectual, permite resolver el espacio exterior como una única superficie técnica, capaz de adaptarse a cambios de pendiente, encuentros singulares y diferentes usos, manteniendo una coherencia visual absoluta. Desde la óptica del usuario, se traduce en espacios más amables, seguros y fáciles de mantener, donde la experiencia del baño se prolonga más allá del agua.
Y es en este escenario donde los sistemas continuos específicamente diseñados para piscinas adquieren todo su sentido técnico y arquitectónico.
Stone Feel Pool: la materialización técnica de la piscina continua
Stone Feel Pool, desarrollado por Pavistamp, responde a esta nueva manera de proyectar piscinas desde una lógica claramente técnica: ofrecer un sistema continuo sin juntas, con acabado mineral y formulado para trabajar en contacto permanente con el agua, manteniendo prestaciones mecánicas, químicas y estéticas a largo plazo.
Un sistema de revestimiento continuo liso, de 4 a 5 mm de espesor, apto para interiores y exteriores, concebido específicamente para vasos de piscina y zonas asociadas sometidas a alta exigencia por desgaste, humedad y agentes químicos. Su aplicación se realiza sobre soportes de hormigón o cerámica correctamente preparados, permitiendo tanto obra nueva como rehabilitación.
Sistema continuo: una solución multicapa con lógica constructiva
Desde el punto de vista técnico, Stone Feel Pool no es un producto aislado, sino un sistema multicapa donde cada componente cumple una función concreta dentro del conjunto. En este aspecto, la base del sistema la constituye Stone Feel Pool Base, un mortero bicomponente impermeable y elástico, formulado con cemento especial, áridos seleccionados, resinas y aditivos.
Esta capa actúa como regularización del soporte y como elemento clave en la impermeabilización del sistema. Presenta una adherencia por tracción directa cercana a 1 MPa, una elevada resistencia a la fisuración (Clase A5) y un índice de permeabilidad muy bajo, lo que lo hace adecuado para depósitos en contacto permanente con agua, incluida agua salada. La colocación de malla de fibra de vidrio en puntos singulares o de forma general refuerza el comportamiento estructural del revestimiento.
Sobre esta base se aplican una o dos capas de Stone Feel Pool Grueso, un revestimiento acrílico decorativo con cargas minerales, diseñado para aportar cuerpo, resistencia mecánica y continuidad superficial. En función del acabado requerido, el sistema se completa con Stone Feel Pool Fino, un revestimiento acrílico decorativo con áridos seleccionados que permite ajustar la textura final, obteniendo superficies lisas, fratasadas o ligeramente pulidas, siempre dentro de un lenguaje mineral.
El sistema se sella finalmente con Hidrofugante 6772, un tratamiento hidro-óleo-repelente en base agua, formulado a partir de silanos y siloxanos fluorados. Este sellado no altera el color del revestimiento, mantiene la permeabilidad al vapor de agua y reduce la absorción superficial, contribuyendo a la durabilidad del acabado y a la facilidad de mantenimiento.
Acabado mineral: continuidad estética y comportamiento técnico
Uno de los grandes valores de Stone Feel Pool es su acabado mineral, que conecta directamente con las tendencias actuales en arquitectura y paisajismo. La presencia de cargas minerales y áridos seleccionados permite obtener superficies con una apariencia natural, sobria y atemporal, alejadas del aspecto industrial o artificial de otros sistemas continuos.
Este carácter mineral no es únicamente estético. Desde el punto de vista técnico, el revestimiento presenta alta resistencia química, buen comportamiento frente a sales en inmersión y una absorción de agua por capilaridad extremadamente baja. Ensayos de desgaste por abrasión y resistencia al impacto confirman su idoneidad para zonas sometidas a tránsito y uso intensivo en entornos exteriores.
Seguridad y confort: superficie antideslizante integrada en el material
En lo referente a la seguridad, en una piscina continua esta no puede resolverse mediante elementos añadidos que rompan la continuidad visual. Y Stone Feel Pool aborda esta cuestión desde la propia formulación y acabado del sistema. La posibilidad de trabajar distintas texturas mediante el fratasado y el control del árido permite obtener superficies antideslizantes, adecuadas para zonas húmedas, playas perimetrales y accesos al vaso, manteniendo una lectura homogénea del conjunto.
Esta condición antideslizante no depende de tratamientos superficiales efímeros, sino de la propia estructura del revestimiento, lo que garantiza estabilidad de prestaciones con el paso del tiempo y el uso continuado.
Pensado para el contacto permanente con agua
Por último, a diferencia de otros revestimientos continuos adaptados a piscinas, Stone Feel Pool ha sido concebido específicamente para trabajar en contacto permanente con agua. Desde la impermeabilización de base hasta el sellado final, todo el sistema está diseñado para resistir inmersión prolongada, ciclos de llenado y vaciado, productos químicos habituales de mantenimiento y condiciones ambientales exigentes.
Los tiempos de curado y puesta en servicio están claramente definidos, siendo imprescindible respetar el secado completo del sistema antes del llenado del vaso, garantizando así su correcto comportamiento a largo plazo.